Es otro método que utilizamos y está muy ligado a la Acupuntura.
La moxa está compuesta de una planta cuyo nombre es Artemisia Vulgaris y se presenta de muchas maneras a la hora de utilizarla: en forma de puros, en polvo, en conos, etc.
No hay planta que la sustituya ya que el calor que desprende, tiene una longitud de onda muy característica y sutil para la penetración en la piel y puntos de Acupuntura. Su aplicación se lleva a cabo acercando el puro, en este caso, al punto o la zona que queramos moxar, pero siempre retirado de la piel para evitar cualquier tipo de quemadura.
Habitualmente suele utilizarse en los procesos de Vacío y Frío ya que es un gran tonificador y actúa de forma espectacular neutralizando el frío y dispersando la humedad instalada en cualquier zona del cuerpo, sobre todo en huesos y articulaciones.